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Publicado Viernes, Enero 15, 2010
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NSN.- Mark McGwire, el que fuera un temerario jonronero en la década pasada, esperó hasta el inicio de este año, para admitir públicamente que consumió esteroides, que engañó a todos y que su récord de 70 jonrones de 1998 fue producto del dopaje.
Sin embargo, en el 2005, cuando se presentó ante el Congreso de Estados Unidos, McGwire afirmó que no tenía qué hablar del pasado, pero tomando en cuenta que en la próxima temporada regresará al pasatiempo nacional, ahora como coach de bateo, no le quedó otra que aceptar su culpa, para evitar un sin número de controversias.
Aún no se olvida que su actitud ante el Congreso hundió por completo su reputación, quedando casi marginado de las Grandes Ligas, pero hace unos días, su admisión pública del consumo de esteroides la hizo acompañar de la petición de perdón para todos, especialmente dedicada al piloto de los Cardenales, Tony La Russa, quien siempre aseguró que su bateador estrella estaba “limpio”.
El nuevo coach de los “Pájaros Rojos” admitió que nunca pensó que podría hacer la confesión pública, como lo había denunciado Canseco, su ex-compañero de equipo con los Atléticos de Oakland, en su libro sobre dopaje en la llamada “era de los esteroides”, y aunque reconoció que hubiese deseado nunca haber consumido esteroides, gracias a estos, logró conectar 583 jonrones en las 16 temporadas que estuvo con los Atléticos y Cardenales, equipo con el que en 1998 superó la marca de todos los tiempos de cuadrangulares para una temporada con 70.
LaRusa dijo que su pupilo “reconoció que su desempeño mejoró cuando tomó esteroides porque lo mantuvieron saludable. Pero también trabajó en su golpe con el bate, le puso un mayor efecto a la pelota, aprendió sobre las estrategias entre el pitcher y el bateador y como resultado se volvió más peligroso. Con ese golpe ocurrieron cosas buenas”.
LaRussa dijo McGwire le telefoneó antes de que se diera a conocer la noticia de que había aceptado que usó esteroides. “Fue un día realmente difícil para Mark. No he visto a nadie que se someta a lo que ese señor se sometió. No estoy seguro de que yo hubiera podido hacerlo”, señaló y por tanto, dijo que habría que reconocerle también su fuerza de voluntad para hacer pública esta parte de su carrera.
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