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Publicado Viernes, Enero 22, 2010
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NSN.- Los Medias Blancas eludieron el arbitraje salarial con dos de sus jugadores más importantes al acordar la semana pasada, un contrato de un año por 7.5 millones de dólares con el cerrador Bobby Jenks, de un año por 3.2 millones con el jardinero izquierdo, Carlos Quentin y por 1.2 millones al lanzador dominicano Tony Peña.
La decisión se dio un día después de que ambos peloteros solicitaron el arbitraje. Jenks tuvo una marca de 3-4 la temporada pasada con un promedio de efectividad de 3.71 y 29 juegos salvados, con lo cual se quedó a un salvamento de conseguir 30 por cuarta campaña consecutiva.
Por su parte, Quentin bateó para un promedio de .236 con 21 cuadrangulares y 56 carreras producidas en 99 partidos al tiempo que sufría una inflamación en la planta del pie izquierdo, que lo llevó a la lista de lesionados del 29 de mayo al 19 de julio.
Quentin sorprendió a la directiva y aficionados en el 2008, cuando en su debut en el sur de la ciudad, bateó para .288 con 36 jonrones, además, impulsó 100 carreras; por ahora, el zurdo John Danks, es el único jugador de Medias Blancas que sigue en arbitraje salarial.
El caso más interesante en las Grandes Ligas, en lo que a arbitraje salarial se refiere, es el de Tim Lincecum, serpentinero de los Gigantes, quien ganó dos veces el premio Cy Young de la Liga Nacional y en las últimas dos temporadas, ganó 33 juegos y perdió solo 12, por lo que su salario de 650 mil dólares resultó una ganga para el equipo, pero este año, se pronostica que ganará más de 10 millones de dólares.
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