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Publicado Viernes, Febrero 5, 2010
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NSN.- Este domingo termina otro campeonato de la NFL, y éste, no es diferente a los anteriores, aunque en esta gran fiesta final se reúnen por primera vez en 15 años, los mejores equipos de cada conferencia, en esta ocasión no hubo sorpresas ni surgieron equipos “cenicientas”. Ahora se dio la lógica en la disputa del Super Bowl, por lo que se enfrentarán los mejores, Colts-Santos o Santos-Colts.
Si bien los Potros llegaron a Miami como favoritos para ganar su segundo Súper Tazón en cuatro años, el sentimiento está del lado de los Santos, equipo que llegó a la sede del “clásico” en búsqueda de su primer trofeo en sus 43 años en el máximo circuito y con sus millones de seguidores apoyándolos 100%, dejando atrás la época en que se colocaban bolsas sobre la cabeza en señal de vergüenza por lo que hacía su equipo en el emparrillado.
El equipo se ganó la lealtad de los habitantes de Nueva Orleáns debido, en gran parte, a su participación en la reconstrucción de la ciudad después de la devastación causada por el huracán Katrina en el 2005 y, por supuesto, a sus logros en la cancha, pero, como dice Sean Payton, el entrenador en jefe, “Pienso que antes de venir aquí (en el 2006), quizá no se podía apreciar la relación, o qué tan cercano es el equipo para esta ciudad”.
El coach dijo que los jugadores están más cercanos y viven más entre la comunidad justo debido al trazo de esta región, “pero ha habido una base de aficionados que ha sido leal desde hace mucho tiempo. Y entonces, después de algo tan devastador como Katrina, de tener al equipo tomando parte en el proceso de reconstrucción y de tener éxito, ciertamente, yo pienso, ayuda al espíritu de todos los involucrados”.
Uno de los ex-jugadores que tendrá dividido en dos su corazón, seguramente será Archie Manning, quien vivió 39 años en Nueva Orleáns y fue el mariscal de campo de los Santos, pero en esta ocasión, del lado contrario estará su hijo Payton, el mismo que ha ganado cuatro veces el premio al jugador más valioso (MVP) dirigiendo la ofensiva de los Colts.
En este tipo de juegos surgen historias importantes, como el caso del principal receptor de Manning, Reggie Wayne, quien creció en Nueva Orleáns y también reconoce lo especial que es estar inmerso en estos buenos tiempos y a quien le dolerá un poquito menos si su equipo pierde.
En sus 43 años en el circuito, los Santos solamente han disputado 10 juegos de postemporada, cuatro de ellos desde la llegada de Sean Payton, una marca muy pobre, si tomamos en cuenta que Manning, el mariscal enemigo, ha participado en 17 y tiene una marca de 9-8, pero ya cuenta con un título de Super Bowl, ganado ahí mismo, en Miami hace tres años...sí, lo adivinó, ante los Osos de Chicago.
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