This website is accessible to all versions of every browser. However, you are seeing this message because your browser does not support basic Web standards, and does not properly display the site's design details. Please consider upgrading to a more modern browser. (Learn More).
Publicado Viernes, Noviembre 28, 2008
E-mail this page
Printer-friendly page

Sheriff del condado de Cook, Tom Dart
NSN.- Hasta La Villita, sede de una de las cárceles más grandes de los Estados Unidos, se extiende ahora el crimen de los ladrones de teléfono, quienes, con solo marcar un número y pronunciar unas palabras, obtienen cientos o miles de dólares en servicios telefónicos.
Los “hackers” como se llama a quienes ingresan a las computadoras donde las personas cuentan con información privada, han hecho lo mismo desde uno de los cientos de teléfonos públicos instalados en los pasillos de “La California” para utilizar la línea de otras personas y robarse el servicio.
Se ha descubierto un robo de más de 50,000 dólares en llamadas hechas de junio a noviembre desde la cárcel del Condado de Cook, de la California Ave. y la calle 26.
El prisionero Markez Ellis, acusado de asesinato, fue uno de los maleantes que hizo las últimas llamadas, al ser descubiertos por las autoridades. Ellis se hizo llamar “Sargent Thomas” para llamarle a una mujer en Texas informándole de un “grave accidente” y que uno de sus familiares estaba herido; enseguida el “Sargento” le dijo que llamara de regreso a un teléfono en cuyos números se incluían el *72, con lo cual Ellis se adueñó de la línea telefónica que fue utilizada después por otros prisioneros para hacer llamadas sin pagar nada.
Además de Ellis, por lo menos otros 19 presos hicieron llamadas con la intención de robarse la cuenta causando a las víctimas de diferentes partes de Estados Unidos y Canadá cuentas que en su totalidad pasan de 50 mil dólares en llamadas “por cobrar” desde la cárcel.
Las llamadas de los 20 maleantes se hacían desde uno de los 850 teléfonos públicos que tienen en “La California”, donde viven 11,000 presos. Ellis y los demás han sido acusados de robo, según el sheriff del condado, Tom Dart.
Dart informó el lunes que una grabación será puesta en el sistema de teléfonos públicos de la cárcel informando a la persona de afuera que la llamada que recibe proviene de un interno de la prisión.
Hay diversas formas de robo de dinero utilizando el servicio telefónico de la víctima, según informó la Policía de Chicago:
Comentarios?
Comunícate con el Editor.
Promueve
tu imagen
Promueve tu imagen con El Nuevo Siglo de Chicago.