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Publicado Viernes, Febrero 26, 2010
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NSN.- Es el activista más destacado en la lucha por los derechos y la protección de los inmigrantes indocumentados, trabaja directamente dando abrigo y proveyendo agua y comida a quienes están en peligro de morir una vez que cruzan la frontera o en su intento de hacerlo para llegar a establecerse en los Estados Unidos y proveer un mejor medio de vida a sus seres queridos.
Es Enrique Morones, llamado por Don Francisco, de la cadena Univisión, “El Ángel de la Frontera”, este luchador se ha convertido también en motivador internacional con los cual gana más adeptos en su lucha que es, como él dice, “por el bien de la única raza que hay en el mundo, la raza humana”.
Morones, fundador de la organización Ángeles de la Frontera. puso a reflexionar a más de 100 estudiantes de la secundaria Latino Youth de La Villita, quienes muy atentos e interesados escuchaban sus palabras sobre los peligros, los sufrimientos y el heroísmo de miles de trabajadores mexicanos que a diario cruzan la frontera.
“Soy mexicano, nací en territorio mexicano, San Diego, California” dice muy serio despertando las risas del público. Habla con claridad y rapidez en los dos idiomas, que traduce él mismo con una agilidad que hace amena su plática, sin dejar de proyectar el dramatismo de muerte, sufrimiento y abusos de lo que ha visto, sin que falte el heroísmo en muchos casos, poniendo el ejemplo de un padre de familia que arriesgó su vida, al atravesar la frontera sin agua y sin comida, pero que le salvó la vida a un otro inmigrante desconocido. Morones, hace énfasis en hacer algo por una o por dos personas, eso hace una enorme diferencia “por lo menos para esa persona a la que ayudas”.
“Todos los días mueren dos o tres personas en la frontera. Hoy, dos personas están muriendo al haber cruzado hacia los Estados Unidos. Desde 1994 han muerto 10,000 personas de las cuales nadie sabe sus nombres”, dice con claridad este activista nacional, pero se detiene y recuerda: “bueno, no. Hay dos nombres, el de Marco Antonio Villaseñor, un niño que fue encontrado en la frontera. Tenía sed y le pedía agua a su papá, que no le daba agua, le pidió a otro hombre que tampoco le dio el agua que pedía y así le pedía agua a los demás. Su padre no le podía dar agua porque estaba muerto al igual que los otros hombres”. El niño moriría después.
Relata el caso de la madre de familia, Lucrecia Domínguez, quien pagó cuatro mil dólares a un Coyote que le había advertido que no llevara a sus hijos de 15 y 13 años de edad. Pero sin tener otra alternativa, la mujer se presentó con sus hijos y en el camino, después de cruzar la frontera, se estaba quedando atrás en su paso por el monte, entonces el Coyote le dijo: “te lo advertí, se tienen que quedar, nosotros tenemos que avanzar. “Lucrecia murió después literalmente en los brazos de Jesús, de su hijo, Jesús, de 13 años”.
La prensa en español de los Estados Unidos ha tratado bien a este activista y motivador, empezando con su aparición en un programa “Sábado Gigante” donde el anfitrión, Don Francisco, lo entrevistó para promover su causa y después de saber los detalles de lo que hacía en la frontera le dice “Usted es un Ángel de la Frontera”, lo que dio pie a fundar la organización a la que hoy pertenecen unos 3,000 voluntarios.
“De pronto pensé ponerle a la organización “Ángel de la Frontera”, pero vi que se vería mal, porque esto no es de una persona se trata de una lucha de muchos, entonces optamos por “Ángeles de la Frontera” que desde 1994 batalla en todos los campos, desde el político, hasta el de los derechos humanos y el físico, con la ayuda constante a quienes, de otra forma, podrían sumarse a la cantidad de muertos en su intento de internarse en los Estados Unidos.
A quienes lo atacan indicándole que los inmigrantes indocumentados vienen a quitar el trabajo a los demás les dice, “Cuándo has visto a un mexicano pidiendo dinero y con un letrero colgado que diga 'Work for Food', el mexicano que no encuentra trabajo se pone frente a las Home Depot, pidiendo, no dinero, ni comida, sino trabajo”. Le han dicho también que los inmigrantes que deseen entrar al país deben formarse, esperar y hacer fila para entrar legalmente a los Estados Unidos, “pero es que no hay ninguna fila, no existe. No están concientes de que no hay ninguna fila” y ese es uno de los tantos argumentos que ha utilizado en su aparición en programas como los de James O’Rally, y Lou Dobbs con quienes ha luchado a brazo partido. Considera que la cancelación del programa de Dobbs en CNN es un triunfo porque, de los dos, era éste el que llegaba a un público muy diverso. O’Rally, tiene un público conservador que no va a cambiar sus puntos de vista”.
Cree en el presidente Barack Obama, ha hablado con él “y yo sé que nos está fallando, pero él tiene mucho que hacer”. Atribuye la lentitud del presidente en el caso de un arreglo migratorio a temores políticos, a sufrir consecuencias en las elecciones. “Pero lo hará, sé que lo hará, no muy pronto, pero lo hará en este período de gobierno. Hizo ver que por el hecho de ser negro, Obama no puede actuar con tanta libertad como los presidentes anteriores, además, “en su primer año de gobierno Obama ha recibido más amenazas de muerte que otros presidentes en ocho”.
Ángeles de la Frontera, registrada legalmente como “sin fines de lucro” (501-C3) es una organización que vive de donativos, Morones reconoce con tristeza y cierto nerviosismo, la falta de fondos: “no tenemos dinero, vivimos de donativos” y carece del apoyo de las fundaciones que anualmente dan miles de dólares para diferentes causas. Su carisma, su aspecto sencillo y su sinceridad, han causado que cientos de volun-tarios se sumen a su causa cada año, con oficinas de Ángeles de la Frontera en veinte ciudades y posiblemente otra a establecerse en Chicago, con el entusiasmo que vio en los jóvenes de la secundaria de Latino Youth la semana pasada.
El activista es ganador de varios premios nacionales e internacionales tanto en México como en los Estados Unidos, por la tenacidad de su lucha a favor de los inmigrantes más débiles.
Enrique Morones es de padres mexicanos, su padre de la Ciudad de México y su madre de Culiacán. Tiene 52 años y no está casado, aunque reconoció que suspira por una monja con la que tuvo un noviazgo y que se fue de misionera a un lejano país. Tiene amistad con los King, hijos de Martín Luther King, quienes le han aconsejado que no se case, “que no lo haga por las amanezas que puedo recibir y ya he recibido amenazas”.
Luther King, César Chavez, Mahatma Gandi y los hermanos Kennedy, son su inspiración. “Los Kennedy han tenido una gran influencia en mi vida y, en forma indirecta, en las vidas de ustedes”, dijo a los estudiantes.
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