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Publicado Viernes, Junio 20, 2008
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Solo recuerdos quedan, frente a un poste donde fue fatalmente herido Juan Hernández.
NSN.- La muerte de dos jóvenes latinos en incidentes separados la misma tarde del martes pasado, podría marcar el inicio de una temporada violenta aún antes de iniciar el verano que comienza este sábado.
El Barrio de las Empacadoras se vio enlutado una vez más, con la ya casi acostumbrada muerte de sus adolescentes víctimas del crimen de las pandillas, en este caso, de Juan Hernández, de 15 años de edad; el mismo día fue ultimado a balazos José Rivera, de 19, en el 3800 al oeste de la calle 69.

Los vecinos de la pacífica cuadra 49 al sur de la calle Seeley del Barrio de las empacadoras, hablaban ayer en voz baja y comentaban el asesinato de Hernández y sin querer dar su nombre, aseguran que su cuadra es pacífica y tranquila.
“Lo mataron a la vuelta de la esquina” dijo uno de ellos, miembro de la familia que lleva décadas viviendo en esa parte de la Seeley. En el lugar donde mataron a Juan Hernández, de varios disparos de bala. El adolescente apenas se había graduado de la primaria “Hedges” ubicada a cuatro cuadras de su casa.
Un tío trataba de que Juan se fuera a vivir con él suburbio de Romeoville, pero las balas llegaron primero que la mudanza, el martes a las 6:00 p.m. Rivera, quien se había salido de la escuela secundaria “Hubbard”, sin graduase, esperaba con su novia, Génesis Hidalgo, su primer hijo, fue ultimado a tiros.
El miércoles, un joven afro-americano de 14 años de edad, quien se había inscrito para asistir a la secundaria “Fenger” para las clases de verano, fue ultimado de un balazo en la cabeza mientras iba en su bicicleta. El hecho ocurrió a las 4:46 p.m. en la calle 119 esquina con la avenida Perry.
Al cierre de esta edición la policía no tenía a ningún sospechoso detenido y todos estaban relacionados con las rivalidades de pandillas.
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