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Damaso Ramirez Y el afán de progresar

Publicado Viernes, Octubre 17, 2008

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Damaso Ramirez

NSN.- Trabajo y estudio es lo que ha caracterizado a Dámaso Ramírez, este industrioso líder comunitario, originario del estado de Guanajuato quien no oculta sus humildes orígenes teniendo que trabajar desde los cinco años de edad, “a los seis años ya ganaba dinero”.

Es el mismo inmigrante emprendedor que al siguiente día de llegar a Chicago, en marzo de 1977, ya estaba trabajando en la construcción, y a los pocos meses, después de haber ingresado a una escuela para aprender inglés, lo pusieron de encargado de un departamento en una mueblería, mientras tanto, iniciaba sus actividades en la parroquia, Maternity BVM ubicada en la avenida North en la que se envolvió en el Comité Guadalupano.

“Al llegar aquí, pues no tenía amigos y en Maternity BVM, ahí empecé a trabajar con la comunidad y es que yo era un jovencillo, estamos hablando de 20 o 21 años. Ahí en el Comité Guadalupano ayudaba a organizar los eventos que tenían”. Ahí me inicié, después,s tomé un curso de superación personal del Instituto de Gabriel Richard. Me casé y ya a un año de casado estuve ayudando a dar clases. Ya después no pude porque me mudé y compré mi casa, en 1982”.

Fue en 1990 cuando establece su taller, uno de los más grandes e importantes del sur de la ciudad “los empezamos mi socio, Arturo Vázquez y yo y hace como cinco años él se retiró y de ahí para acá yo vengo solo con el negocio, le compré su parte”.

El hombre emprendedor y trabajador con un gran sentido para los negocios, pero sensible ante las necesidades de su propia gente, inició su vida en la pequeña población guanajuatense, Ramo de Guadalupe, donde llegó a vender desde leña, hasta pasto para las reces, dulces y pescado, el producto generoso del Río Turbio. “La carpa pequeña que los pescadores no querían, yo la pescaba y la vendía en el rancho. Me daban uno o dos pesos, per yo les daba más porque sabía la cantidad de personas que vivían en las casas”.

“Sacaban la carpa y le llevaban a vender al pueblo, o sea a León. Ellos escogían solamente la más grande, la de buen tamaño, entonces yo vi la oportunidad de vender la carpa chica que es muy buena para el caldo. Compré dos nasas, que vienen siendo las trampas para la carpa, les ponía calabazas y unas tortillas adentro para que cayeran y empecé a sacar muchísima carpa; iba al río en las mañanas y en las tardes. Al llegar con la carpa iba en mi bicicleta con el radio a todo volumen y la gente salía a comprármela”.

“No era el dinero el que me interesaba, porque yo tenía otro trabajo, a mis ocho o diez años de edad yo ganaba lo que ganaba un adulto” nos cuenta orgulloso, indicando que sus abuelos y sus tíos tenían buenos trabajos con los hacendados de la región.

¿Sentía vergüenza, o le disgustaba realizar tareas que por duras o difíciles pudieran otros negarse a realizar? “No...yo creo que uno no debe detenerse porque ‘qué van a pensar si me ven vendiendo...X cosa’. Uno simplemente tiene que vender, hacer lo que a uno le ayuda para sobrevivir en este mundo y si es algo que uno le gusta, pues mejor”.

Dámaso se extiende: “debe uno vender lo que no dañe a otros, lo que no perjudique la salud de los demás. Por ejemplo, yo no podría una cantina, así me estuviera muriendo de hambre, yo no la pondría....Es algo que no me nace, poner un prostíbulo, vender cigarros... no”.

Cuando nuestro entrevistado renació su activismo, el mismo que práctica anualmente organizando o ayudando a organizar las fiestas del club de cuadra en su barrio de La Villita, fue al saber que a la Avenida Western, donde acababa de abrir su negocio de hojalatería, pintura y mecánica, (D&A Auto Body Repair) le habían cambiado, sin avisar a los afectados, de zona comercial a zona residencial.

Con el apoyo de los entonces líderes políticos como Jesús García y Sonia Silva luchó contra esa medida que venía desde muy arriba “por eso, en parte, ellos –Silva y García- ya no están, porque nos apoyaron en la lucha contra cosas que no gustaban a los de arriba. El concejal de aquel entonces, Patrick Huels cambió la zona sin avisar a los afectados “fue entonces cuando vino la Cámara de la 47, comandada por el señor Don Raudel Sánchez y me empezaron a ayudar y eso, pues me gustó. También me ayudó la gente de la organización Brighton Park”. Ingresó a la Cámara de Comercio de la calle 47, donde también fue apoyado, lográndose que, al fin, la zona regresara a ser comercial. De la misma Cámara de Comercio llegaría a ser primero vice-presidente y después presidente.

“Cuando el comerciante tiene un problema pues encuentra donde arrimarse para, entre todos, buscarle una solución a su problema. Por eso me empecé a involucrar después en otras organizaciones comunitarias, no nada más en la Cámara de Comercio”.

Habiendo sido el último presidente de la Cámara de la Calle 47, reconoce que “faltó más organización porque hubo mal manejo de los dineros y después ya no pudimos hacer que el estado nos consiguiera más dinero y eso hizo que la Cámara fuera desapareciendo”.

Es ahora director de las relaciones públicas de una nueva cámara que lleva ya dos años en operación, la Southwest Chamber of Commerce de la cual es uno de los dos fundadores, junto con Reymundo Aguayo. “La razón por la que la fundamos, fue la idea de que se hiciera una cámara de comercio en el barrio, lo único que, al fundarla, se decidió hacerla no solamente como Cámara de la 47, para no dar la impresión que solamente íbamos a servir a los comerciantes de la 47, sino que la meta fuera más amplia, que fuera para apoyar y ayudar a más comerciantes y se le dio un nombre diferente y con un logotipo diferente, con otros colores, para indicar que no íbamos a dejar a nadie afuera”.

Dámaso Ramírez tienen 47 años de edad, es originario del rancho Ramo de Guadalupe, fracción del municipio de Purísima de Bustos, estado mexicano de Guanajuato. Vive felizmente casado con Nelly Ramírez con quien ha procreado dos hijas y un hijo. Karen, quien ya es maestra de tercer grado; Kelly Celeste, quien cursa la primaria en la escuela “Emiliano Zapata” y Aarón, estudiante del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts, más conocido como MIT.

 
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