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Publicado Viernes, Marzo 12, 2010
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NSN.- A más de un año de disputas por la prohibición de Estados Unidos contra el paso y circulación de camiones mexicanos, un grupo de 56 congresistas sacó la bandera blanca y pide a la administración del presidente Barack Obama, que termine un conflicto que ha tenido “un devastador impacto” en la economía, con pérdidas de casi 2,600 millones de dólares y de aproximadamente 25 mil empleos.
Organizaciones de granjeros y empresas agrícolas de los estados de California, Texas, Washington, Illinois y Iowa, entre otros, piden a Obama un “urgente plan de acción para rectificar esta situación” que propiciaron hace casi un año los sindicatos de los camioneros estadounidenses y que “se ha tornado insostenible”.
La desesperación por esta disputa, se hizo patente en las audiencias programadas para revisar el presupuesto enviado por la administración del presidente Obama al Congreso.
Durante sus respectivas intervenciones del secretario de Transporte, Ray LaHood y el representante comercial en el mundo, Ron Kirk, fueron urgidos por los legisladores para alcanzar un acuerdo con México en torno a la más reciente iniciativa de gasto, para eliminar la prohibición al financiamiento del programa de cruce trans-fonterizo de camiones que, tras un año, se ha revertido en contra de Estados Unidos.
El año pasado, un grupo de legisladores estadounidenses hicieron caso a las “preocupaciones de seguridad” expresadas por los sindicatos camioneros por la competencia de los transportistas mexicanos, para demandar y ordenar la cancelación del financiamiento al programa de prueba iniciado por el gobierno del presidente Bush, una decisión que viola el Tratado de Libre Comercio, obligando al gobierno de México a fijar impuestos como represalia a una larga lista de exportaciones estadounidenses, incluyendo frutas y productos industriales.
Lahood, ex-congresista federal por Illinois, respondió que la administración está muy cerca de una solución al problema.
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