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Publicado Viernes, Enero 29, 2010
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La despedida el pasado viernes de Conan O’Brien del programa “Tonigh Show”, después de siete meses de estar al frente del prestigioso programa nocturno de la cadena NBC, fue, en opinión de muchos, una muestra de clase y gran categoría, porque después de varias semanas de controversias por la cancelación de su contrato para que pudiera regresar Jay Leno, O’Brian reconoció en su despedida, que “NBC ha sido mi casa durante más de veinte años y por ello estoy muy agradecido”, dijo, después de que en programas anteriores se ocupara en hacer chistes sobre la misma NBC, lo que se entendía ya que es la naturaleza del "Show".
Lo que no es entendible es el por qué las cadenas con programas en español, Univision y Telemundo, cancelan contratos y despiden a muy conocidos talentos sin darle al público tiempo para reaccionar ante el cambio, ni a los persona-jes afectados la oportunidad de despedirse, como debe ser. Varias son las causas de las dos cadenas: le temen a la reacción airada del público; no le tienen confianza a la persona que trabajó tantos años con ellos y no les importa la falta de respeto que le deben a sus empleados y a los televidentes.
A Conan, lo envidian hoy Pedro Sevcec, Maria Antonieta Collins y Enrique Gratas, en otros muchos, desaparecidos –justa o injustamente- de la pantalla chica en medio del secretismo y el misterio. Localmente, Vicente Serrano salió del canal 44 y el público de Chicago empezó a hacerse preguntas sobre su ausencia días después de que no lo viera en el noticiero.
En suma, las empresas anglosajonas,sß propietarias de Univisión y Telemundo (porque las dos cadenas son propiedad de gringos) creen que su público y sus empleados no merecen el mismo trato que los anglosajones y eso no se vale.
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