This website is accessible to all versions of every browser. However, you are seeing this message because your browser does not support basic Web standards, and does not properly display the site's design details. Please consider upgrading to a more modern browser. (Learn More).
Publicado Domingo, Junio 19, 2005
E-mail this page
Printer-friendly page
Ante la mala racha de casos que manchan la una vez “limpia” trayectoria de la administración del alcalde Richard M. Daley, el mandatario local tienen aún mucho que gastar de lo que ahora ha dado en llamarse capital político. Daley tienen con qué, el poder, el prestigio y, lo más importante: los votos.
Para todos resulta muy caro ahora lo que se sospechaba en el pasado: que existen en esta administración camarillas políticas, bloques de poder, núcleos familiares que han hecho del servicio público, no una vocación, sino un negocio. Estos grupos son los mismos que no han permitido que en muchos niveles de la administración el gobierno de Daley sea abierto y transparente.
Su principal labor, aparte de “hacer que hacen” ha sido la de cuidar su posición y guardarla para cuando algún amigo o familiar pueda ocuparla; si es posible hacer un “negocito” aparte se hace con la plena seguridad de que hay alguien arriba que no dirá nada, que nos defenderá en caso de que algo se sepa.
De todo esto, creemos, Daley ha sabido poco o nada, pues confía en sus lugartenientes que, a la postre, le han quedado mal, se ha confiado demasiado y algunos hasta han llegado a beneficiarse personalmente con dinero y negocios basados en su privilegiada posición como “funcionarios” públicos que si son del gobierno de Chicago, debe asumirse que son muy poderosos.
Aún creemos en Richard M. Daley, sabemos que es un verdadero servidor público como los políticos honrados, sabemos todavía que tiene la capacidad y el poder para cambiar las cosas, si no lo hiciera, pudiéramos pensar que los problemas han crecido tanto que ahora ya son más grandes, que el mismo (Daley) que debe solucionarlos.
Comentarios?
Comunícate con el Editor.
Promueve
tu imagen
Promueve tu imagen con El Nuevo Siglo de Chicago.