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Publicado Viernes, Diciembre 26, 2008
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NSN.- Con la difícil situación económica que se ha bajado, ha incrementado en gran medida el comercio ambulante, que se pone en las calles con productos y comidas, lo cual resulta siempre, un problema para los comerciantes establecidos, que además de pagar los impuestos y los gastos de mantenimiento, también se ven afectados por este tipo de competencia desleal, la disminución de sus ventas en diversas zonas de la ciudad, como en el barrio de Back of the Yards.
Para Alfredo Ravelo propietario de “Pantitlán Bakery”, ubicada en la calle 47th, aunque la temporada de invierno es un respiro para esa industria, “la crisis económica ha traído una baja en ventas hasta un 50 % y sí a eso le añadimos que los comerciantes ambulantes se paran aquí y venden lo mismo que nosotros, como el caso del café, con lo cual el cliente ya no entra porque les compra a ellos”.
Sin embargo, reconoció que la situación está golpeando a todos por igual y la gente tiene que hacer su “lucha” sea como sea.
A este mismo malestar se enfrenta la señora Maria Luz Pérez, que atiende el negocio “Karina Fashion & Shoes”, y quien manifestó que desde que se instaló el Suaporama en la Ashland, disminuyeron las ventas, “los dueños tuvieron que cerrar otro establecimiento similar a éste, además los comerciantes que se colocan afuera, nos afectan porque mucha gente piensa que la ropa esta más barata, pero no es así, los ambulantes no tienen que pagar renta, energía, y a veces ni siquiera pagan el permiso ante la ciudad”.
Sin embargo, otro punto de vista es el del señor Alberto Reyes, quien por más de 17 años ha vendido tamales en las calles, él advirtió que “anteriormente se vivían tiempos mejores, ahora ya es imposible vivir con estabilidad, tal parece que estamos viviendo en nuestro país y fue precisamente por eso que nos venimos a Estados Unidos y ya esta igual, antes me daba el lujo de descansar uno o dos días, ahora ya no se puede”.
Mientras que para el señor Benito Salgado, quien pone su puesto de guantes y bufandas, sostuvo que “no cualquiera puede aguantar las bajas temperaturas como yo, pero la necesidad es mayor y tenemos que trabajar pese a que no haya empleo en las fábricas o en algún otro lugar”, además dijo que desde hace 6 años se dedica al comercio ambulante y desde entonces cuenta con su permiso correspondiente.
Entre los problemas que enfrentan los comerciantes ambulantes, es el conflicto de intereses entre ellos, quienes se enfrentan para ganar el mejor lugar, “mientras menos empleo haya, más sale la gente a vender a la calle, desgraciadamente hay compañeros que se pelean entre ellos, porque, mientras más comercio callejero haya, aumenta más la vigilancia y se tienen más problemas con la policía y hasta con los comerciantes establecidos”, así lo dijo José Toriz, quien tiene su puesto en la calle Wood para vender cd’s y artículos para invierno.
Esta situación, es de constante disgusto para los propietarios de tiendas y restaurantes, quienes pagan salarios e impuestos y tienen varios años enfrentándose a una situación de competencia, que aparentemente, ningún representante del gobierno de la ciudad puede solucionar.
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