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Publicado Viernes, Diciembre 18, 2009
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La organización el Proyecto Resurrección ha contribuido al desarrollo del barrio de Pilsen y otras comunidades hispanas.
NSN.- Con Raúl Raymundo al frente, el Proyecto Resurrección se ha convertido en la organización que más ha contribuido al desarrollo comunitario del barrio de Pilsen y de otras comunidades vecinas.
Próxima a su vigésimo aniversario, esta institución por él fundada continúa en busca del fortalecimiento de la comunidad latina. Raymundo, director ejecutivo del Proyecto, se unió hace casi 20 años con un grupo de personas, entre ellas feligreses y párrocos de las iglesias, con la misión de retar su fe y valores, utilizando la educación y organización para crear comunidades saludables.
“En 1990, se inició el ahora llamado Proyecto Resurrección con el apoyo de las parroquias católicas del área: Providencia de Dios, San Procopio, Santísima Trinidad, San Adalberto, San Pío y San Vito, lográndose recolectar 30 mil dólares, es decir, 5 mil cada una”, relató Raymundo, quien llegó directamente a Pilsen a la edad de 7 años en 1972 y ha sido feligrés de la iglesia San Pío desde entonces.
Acudiendo a las escuelas públicas del barrio, entre ellas la secundaria Benito Juárez, estudió después Sociología, Antropología y Economía en el Colegio Carrollton del Estado de Minnesota. “Después de haber concluido la universidad y de regreso en Pilsen, me encontré con varias personas entre feligreses y párrocos de diferentes iglesias que querían mejorar la comunidad. Compartiendo las mismas ideas, me uní al grupo y así surgió el Proyecto Resurrección, de donde soy cofundador”, comentó.
Con aquella primera inversión se han generado más de 150 millones de dólares en inversiones comunitarias, construyendo nuevas casas, apartamentos y formando instituciones, desarro-llandose más de 300 unidades residenciales, aparte de guarderías como el llamado “Centro Familiar Guadalupano”.
De acuerdo con Raymundo, las raíces del Proyecto están en el desa-rrollo del liderazgo y en organizar a la comunidad, aunque se empezaron a crear otras ramas en cuatro principales directrices, “una de las ramas continúa siendo organizar y desarrollar liderazgo, haciendo que la comunidad hispana se involucre cívicamente en la vida pública, incluyendo los que pueden salir a votar, los que pueden hacerse ciudadanos y también hay oportunidades para los que no son ciudadanos, pero, por ejemplo, pueden votar y participar en los concilios escolares, las organizaciones, en las iglesias”.
Otra de las ramas es el desarrollo económico, con la cual se apoya a las familias de bajos recursos a construir vivienda, -que mientras más sean los miembros de la familia, es menos el requisito para aplicar. También admi-nistran, como dueños, aproximadamente 200 apartamentos ubicados en áreas de Pilsen, La Villita y suburbios, donde han abierto una sucursal en el municipio de Melrose Park. “Aunque el Proyecto inició tratando de darle una nueva cara al barrio de Pilsen, lo cual se ha conseguido al dejar de ser una comunidad transitoria como lo era al principio para convertirse en una comunidad estable”.
De esta forma, Pilsen Resurrection, como también ha sido conocido, "se está extendiendo en colaboración con otras organizaciones para apoyar a la comunidad latina”, nos explica Raymundo.
Continuando con diferentes directrices para el desarrollo, la siguiente es sobre la educación financiera, “tenemos varios consejeros que ayudan a educar y orientar a familias para que no caigan en fraudes como ha ocurrido en los últimos dos o tres años en la comunidad latina; muchas familias están perdiendo sus casas por adquirir préstamos que no iban a ser sostenibles” y en esta área, se pretende que la comunidad esté más alerta, que acuda a los diversos talleres, antes de tener el problema y lamentarse. “Hay estudios que han demostrado que la gente trabajadora y pobre termina pagando más por no tener el conocimiento de cómo evitar pagar altos intereses o penalidades en cuentas bancarias, queremos que la gente se eduque”.
El Proyecto maneja programas en asociación con otras organizaciones para desarrollar iniciativas de educación, de comercio y también para mejorar la excelencia digital, “nos preocupa que más familias tengan acceso a la tecnología, que cada vez más se está utilizando en la comunicación”. Por eso, en coordinación con otras organizaciones, ha lanzado la primera página Web de Pilsen, -pilsen.org- donde se encontrarán todas las instituciones registradas de la comunidad, varios comercios, además de muchas noticias; con esto, se pretende que la gente se dé cuenta de la importancia de la tecnología.
Raúl Raymundo advierte que otros temas que son fundamentales para el Proyecto, son salud, educación, seguridad e inmigración; en este último se esté colaborando con la Coalición para los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados de Illinois, para empujar hacia una reforma integral de inmigración. “Hay dos tareas claves: educar al inmigrante indocumentado sobre qué es lo que debe y no debe de hacer para que el día, cuando venga una reforma estén preparados para solicitar, la otra, participar en el censo, deben hacerse contar, no importa su situación migratoria, no le afecta en nada y si habrá más recursos para su comunidad”.
El director ejecutivo del Proyecto Resurrección, originario de la Ciudad de México, nos dio detalles sobre el préstamo de medio millón de dólares que recientemente adquirió de la Arquidiócesis de Chicago, dinero que se utilizará para continuar los esfuerzos de vivienda. “Esos recursos nos ayudan para poder planificar la compra de te-rrenos o edificios, para poder desarro-llar y construir vivienda accesible para familias de bajos ingresos. A través de organizaciones como la arquidiócesis y otras fundaciones, hemos podido recaudar capital como inversionistas. Lo que nos han dado no es una beca, tenemos qué regresar el dinero, pero son préstamos que nos hacen a bajo interés y a largo plazo para poder recaudar fondos y desarrollar los proyectos”.
“Pilsen es una comunidad que sigue teniendo muchos retos, pero trabaja para vencerlos, es importante que la comunidad latina, donde quiera que esté, participe en iniciar su propio desa-rrollo y participe pública y cívicamente para poder progresar, tanto individualmente como comunidad”, asegura Raymundo, quien, además de ser cofundador del proyecto, participa como miembro de la Chicago Metropolitan Agency for Planning, forma parte de la mesa directiva del sistema de las escuelas católicas de la arquidiócesis y está involucrado en el Hospital Saint Anthony, así como en la Nacional Association Latino Buildings Cam. y en el concilio para evaluar los fondos de entrenamiento para las instituciones públicas de la ciudad.
Este activista y líder comunitario es padre de tres hijos (un varón de 10 años y dos gemelas de 6) a lado de su esposa. La familia vive en el barrio de Pilsen. Espera dentro del Proyecto continuar desarrollando iniciativas para apoyar a otras instituciones porque “es importante reconocer que la colaboración entre organizaciones es crítica, ahora más que nunca, no se puede hacer todo por una sola agrupación, hace falta la colaboración entre agencias de salud, de educación, de vivienda de escuelas. Queremos continuar siendo un modelo en esa colaboración y seguir fortaleciendo a otras”.
Desea continuar desarrollando ta-lento en la comunidad y en la misma organización, además de su desarrollo propio y en todas las actividades que desempeña, contando con el cariño y la comprensión de su familia.
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