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Publicado Viernes, Septiembre 16, 2005
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Reflexiones para cada día
Por Jaime Bedoya Martínez
jbedoya@nuevosiglonews.com
Vivimos atrapados por un mundo falso, irreal, pero fantasioso, y por ello nosotros los humanos a estas alturas y después de muchas civilizaciones desaparecidas, y en donde se ha dejado borrados los caminos de la sabiduría, puesto que vivimos en un mundo afanados, lle nos de necesidades, padecimientos y ansiedades y conti nuamente buscando la felicidad y éxitos materiales, pero nunca nos sentimos realmente satisfechos porque estamos trasegando una vida con los ojos vendados y solamente preocupados por lo absolutamente material, por el mundo de la competitividad y por las falsas apariencias sociales.
Ya sabemos que el hombre de hoy ha asistido a escuelas, a colegios, a academias y a universidades, y ya sabe casi de todo un poco, y se cree alfabetizado e inteligente, pero no se da cuenta que de sí mismo no sabe nada que es lo más importante en la vida, porque ha vivido solamente imitando a otros y finalmente acaba su precaria existencia sin lograr ni siquiera el crecimiento, desarrollo y la perfección de su vida que es lo que realmente cuenta, ya que ha aprendido a ser un erudito de la vida terrenal pero nunca un sabio, y sólo ha adquirido riquezas necias, pero ha hundido su vida en una pobreza absoluta puesto que ha equivocado el camino del desarrollo de su inteli gencia, mental, espiritual y de su evolución que apenas ha alcanzado una mínima parte.
Si, al hombre de hoy no le faltan metas pequeñas y hasta algunos ideales estrechos, pero las grandes metas y los grandes ideales elevados se pierden en su abismal ignorancia, porque cree que la vida es solamente lo mate rial y superfluo, pero el objetivo real de su destino supre mo es algo que desconoce olímpicamente. No sabe quien es, de donde viene, por qué vive y para donde se dirige. Y ello debido a que no es consciente del propósito de su valiosa existencia que la juega como en un albur a los pares y nones para ver cuando tiene más y cual es su posición económica frente al mundo.
No se inmuta por vivir una vida significativa por que no sabe o le parece inalcanzable, pero lo más malo de todo es que parece que piensa que puede vivir sin realizar plenamente su vida y puede desechar los ideales elevados que lo conducen a mejorar el linaje humano y hasta alcan zar otras vidas superiores para lo cual fue creado, y vive plenamente desconectado del universo y por ende de otras vidas superiores que podría alcanzar si se proyectara con entusiasmo y sabiduría, aparte de poder llegar a ser un buen ciudadano, un destacado miembro de familia y un excelente prójimo puesto que ese debe ser el primer paso de nuestras vidas.
No obstante algunas personas como seres subdesa rrollados pero en crecimiento que son, piensan que no deberían vivir en el nivel de la pura sobre vivencia o de la opulencia que en definitiva a ninguna parte real los conduce, dejándose llevar por la corriente del mundo o de la misma vida equivocada, sino que debería descubrir sus mundos interiores y superiores invisibles en donde podría encontrar el verdadero sendero en las primeras etapas de su reflexión, donde empieza primero a comprender que la vida no es tan compleja como no la ha impuesto el mundo, que la vida es más simple y sencilla como no la ha ense ñado el sabio, que aprendió a ser verdaderamente libre y no estar sujeto a apegos y esclavitudes, y que la vida es lo que el hombre consciente o inconscientemente hace de ella y hay que aprender a aprovecharla al máximo.
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