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LEONES ASESINOS

Publicado Viernes, Septiembre 1, 2006

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El Capitan

Archivos secretos de Chicago
por el Capitán

En el Museo de Historia Natural de Chicago se encuentran en exposición permanente los dos leones asesinos que juntos devoraron a más de 140 personas en un periodo de 10 meses allá por 1898.

La construcción del ferrocarril que atravesaría el Continente Africano se topó con el río Tsavo en Kenya. Era imperante construir un puente para cruzar el río, a la difícil tarea se sumaron miles de trabajadores procedentes de muchas partes del mundo. El ingeniero de origen británico, el Teniente Coronel John Henry Patterson era el encargado de la obra.

En Marzo de 1898 comenzaron los ataques a los trabajadores quienes en medio de la noche eran arrastrados fuera del campamento para ser devorados. Después de varios intentos inútiles por fin se le dio muerte a un león de irregular tamaño.

El felino era aún mayor que los leones comunes y tenía una característica muy especial, era un león sin melena. Al saber la noticia, los trabajadores se regocijaron y pusieron manos a la obra para terminar el puente.

Al cabo de unos días otro trabajador fue atacado y muerto por un felino. El pánico se apoderó del campamento y cientos de hombres prefirieron huir que ser devorados por el Demonio de Tsavo. Muchos creían que el león asesino había vuelto de la tumba.

El Coronel Patterson no creyendo en supersticiones, decidió cazar al animal y una vez aniquilada la bestia, se dio cuenta que eran dos leones que estaban asolando a sus trabajadores. Resulta que los leones habían adquirido un peculiar gusto por la carne humana no sólo por la facilidad de la presa sino por comerse los cadáveres de trabajadores muertos quienes eran sepultados a flor de tierra.
El Museo de Historia Natural de Chicago compró la salea de los leones asesinos en 1926 y ahora forman parte de su enorme e increíble colección.

 
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