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Publicado Viernes, Marzo 3, 2006
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Inminotas™
de Rosalba Piña, abogada
Ha comenzado el debate en el Senado referente a la reforma migratoria. Como sabemos, en diciembre del año pasado se aprobó en la Cámara de Representantes un proyecto de ley que de la noche a la mañana criminalizará aproximadamente a once millones de indocumentados que habitan Estados Unidos. Pero el asunto no termina ahí, ya que potencialmente cualquier persona o entidad que brinde algún tipo de asistencia a una persona sin documentos también podría enfrentar cargos criminales, esto incluye a empleadores.
El autor de este proyecto de ley, el cual en lo personal lo califico como descabellado, es el representante republicano F. James Sensenbrenner de Wisconsin, quien apoyado por otros representantes anti-inmigrantes lograron su objetivo y ahora se considerará esta reforma en el Senado. Para que un proyecto de ley se convierta en ley tiene que seguir un proceso. Al inicio tiene que ser aprobado en la Cámara de Representantes, lo cual ya ocurrió, para que después pase al Senado y posteriormente se le exponga al Presidente y finalmente lo firme y de esa manera se hace ley. Entonces, la mayoría de los 435 representantes aprobaron un proyecto de ley que simple y sencillamente se puede clasificar como discriminatorio y racista.
Ahora veremos qué deciden hacer nuestros 100 senadores ya que este proyecto está en el escritorio de ellos. Y si los senadores aprueban esta medida, no cabe duda que el Presidente la va a firmar. Cuando John Kerry perdió la presidencia y se confirmó que Bush la había ganado lloré por más de tres días, créamelo. No porque haya perdido Kerry, sino porque estaba consiente de la política negativa de Bush hacia los inmigrantes. Por eso ahora les pido que de su parte hagan lo necesario como el pueblo unido que somos para enviarle un mensaje claro a nuestros legisladores. La solución no es criminalizar a los que tanto anhelan formar parte de esta gran nación.
Nuestros legisladores deben de ver y comprender que no hay ninguna problemática migratoria con las más de diez millones de personas indocumentadas en Estados Unidos, sino que hay una gran oportunidad para integrarlos a este país al cien por ciento y que de esta manera contribuyan a proteger a este país y hacer crecer su economía para enfocarnos en problemáticas que en realidad nos afectan a todos: por ejemplo, la contaminación ambiental o el sobrecalentamiento progresivo del planeta porque todos vivimos en la misma pecera y hay que cuidarla y no estar peleando contra un enemigo que no existe Por lo tanto les invito a que asistan a la marcha que se está organizando para manifestar pacíficamente nuestra oposición ante está medida anti-inmigrante.
Esta marcha se llevará a cabo el próximo viernes 10 de marzo, comenzando al medio día en el parque Unión en donde esquinan las calles Ashland y Lake. Necesitamos reunirnos mínimo un cuarto de millón de personas para enviar un mensaje claro a nuestros legisladores. Que hagan reformas migratorias justas, que mantengan a familias unidas, que protejan el futuro de niños ciudadanos, que se respeten los derechos humanos los cuales están garantizados por nuestra Constitución ya que es la ley y además un deber de Estados Unidos por ser país miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), órgano internacional que procura la convivencia pacífica y justa entre naciones.
¿Cómo se puede ir a pelar en nombre de los derechos civiles a otros países si estamos fallando en el nuestro? No vamos a ser candil de la calle, oscuridad de nuestro hogar. Tenemos que recordarle esto a nuestros legisladores, así que nos vemos en la Marcha. Y por favor sólo lleven la bandera de Estados Unidos. No lleven ninguna bandera de otro país por más orgullosos que estemos de nuestras raíces. El orgullo se lleva en el alma. No podemos darle munición a los anti-inmigrantes que van a buscar cualquier pretexto para gritar “invasión”. Que sólo se vea un mar de estrellas con olas rojas y blancas. Después de todo la lucha se está haciendo para permanecer aquí en Estados Unidos. Hay que comenzar a demostrar nuestra lealtad. Ahí nos vemos.
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